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La Gran Depresión

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Published: Mon, 5 Dec 2016

LA CRISIS FINANCIERA DEL 29 Y SU REPERCUSIÓN EN AMERICA LATINA

1. INTRODUCCIÓN

La Gran Depresión, que comenzó en 1929 y duró hasta 1933, fue la peor crisis económica de la historia moderna. Como en la recesión actual, el epicentro de la misma estuvo en Estados Unidos. Entre 1929 y 1932, el valor de los bienes y servicios cayó casi a la mitad. El volumen de la producción bajó en un tercio. El paro ascendió al 25 por ciento de la fuerza laboral (unos 13 millones). Y la inversión se detuvo por completo. Magnitudes semejantes se registraron en todo el mundo, y Alemania, donde el desempleo llegó a los seis millones, fue el país que padeció el peor desastre. A finales de 1932 y principios de 1933, comenzó una limitada recuperación después de 12 trimestres de caída, pero no se produjo una recuperación total completa hasta la segunda guerra mundial.[1]

Esta crisis tuvo claros precedentes en Europa y también en EEUU. Primero en 1927 se produjo la caída del mercado de valores de Alemania, en 1928 esto se repite en Gran Bretaña, y en febrero de 1929 en Francia. Pero la gran crisis vivida en Nueva York es simplemente la consecuencia de otras muchas grandes manifestaciones que mostraban claramente la difícil situación en la que se encontraba el capitalismo.

Los signos que precedieron al colapso en EEUU fueron contradictorios. Por una parte, el mercado de valores conoció una actividad febril, con fuertes beneficios y un incremento sostenido de los precios de las acciones. Por otra parte, de Europa, y de la misma economía estadounidense, provenían signos inequívocos: la caída de la construcción (debido en gran medida al menor ritmo de inmigración); la debilidad del índice de producción industrial daba también señales claras de una inminente recesión.

Sin número de autores han tratado de explicar las causas de la crisis las cuales son muy variadas y complejas, sin embargo todas coinciden en la conjunción de diversos factores económicos y sociales, y que, a su vez, se influenciaron recíprocamente. Las consecuencias que produjo el tratamiento de la crisis fueron absolutamente trascendentales, hasta el punto que los historiadores más prestigiosos la responsabilizan directamente de la II Guerra Mundial.

Se constituyeron bloques monetarios liderados por EEUU, Francia y Gran Bretaña. La fragmentación del comercio mundial afectó de desigual forma a los grandes países. Mientras que Francia y Gran Bretaña pudieron reorientar su comercio hacia sus respectivos imperios coloniales -EEUU lo hizo hacia América Latina-, Alemania, Italia y Japón, por su parte, se volcaron en programas de rearme de gran alcance, en un contexto de tensiones crecientes en el sistema internacional. Esta crisis marcó asimismo el fin de la ilusión acerca de la capacidad del capitalismo para autorregularse, dando paso, bajo distintas modalidades, a la intervención masiva y directa del Estado en los procesos de reproducción económicos.

2. CAUSAS DE LA GRAN DEPRESIÓN

Han sido muchas las posturas tomadas por los especialistas en la elaboración de hipótesis que conduzcan a establecer las causas de la gran depresión de los años treinta. La teoría económica marxista ha hecho hincapié en el análisis de las grandes crisis del capitalismo achacándolas a la descoordinación entre producción y consumo.

En síntesis los factores que causaron la crisis de los años treinta son: La sobreproducción, el desorden monetario y la desigual y relativa recuperación económica.

2.1. LA SOBREPRODUCCIÓN:

La producción supera las necesidades reales de consumo a partir de 1925, sobre todo en los Estados Unidos, donde los Stocks aumentaban conforme se reconstruían las economías europeas. Las causas de la sobreproducción son:

a) Distribución desigual de las rentas, que lleva implícita la limitación del consumo a las capas sociales más ricas, que en la mayor parte de los países no eran muy numerosas. Galbraith señala que en los Estados Unidos el 5 por 100 de la población recibía la tercera parte de la renta nacional.

b) Mantenimiento de precios de monopolio, tipo cartel, que obligaba a la existencia de grandes cantidades de stocks sin vender, al comprometerse los fabricantes a mantener unos precios pactados de antemano.

c) Desfase entre precios agrícolas e industriales: los primeros crecen más lentamente que los segundos y hacen disminuir, por tanto, el poder adquisitivo de los campesinos (importante clientela de la industria).

d) La reconstrucción de las economías europeas, y el incremento de producción de algunos países menos desarrollados o coloniales durante la guerra, junto con el desenfreno productivo de los Estados Unidos.

El sector agrario fue el más perjudicado por los excedentes no vendidos y la consiguiente baja de precios, cuyo índice pasó de 147 en 1925 a 138 en 1929.[2]

2.2. EL DESORDEN MONETARIO

Por paradójico que parezca, y con objetivos muy distintos a los alcanzados, la gran depresión fue resultado de un plan, notablemente ineficaz, que se cocina durante la Conferencia Monetaria Internacional de Génova, en 1922, y que estableció: La restauración del patrón oro, la creación de bancos centrales independientes, la disciplina fiscal, la asistencia condicional a los países en los márgenes del sistema, y la sostenida cooperación de los bancos centrales en la administración del sistema. La forma en la que tales propósitos se intentaron alcanzar, más los propósitos mismos, sirvieron como base para de la Gran Depresión.

En primera instancia hay que analizar la restauración del patrón oro, y para obtener una mejor explicación hay que recordar el dictamen de Keynes al respecto “El patrón oro es la clave para entender la Depresión. El patrón oro de la década de 1920 preparó el escenario para la Depresión de los años treinta al aumentar la fragilidad del sistema financiero internacional. El patrón oro fue el mecanismo por el que se trasmitió el impulso desestabilizador desde Estados Unidos al resto del mundo. El patrón oro amplió esa conmoción desestabilizadora inicial. Fue el principal obstáculo para cualquier intento de neutralizarla. Fue el vínculo restrictivo que impidió a los gobernantes evitar el cierre de los bancos y contener la difusión del pánico financiero. Por todas esas razones, el patrón oro internacional fue un actor decisivo de la Depresión mundial. La recuperación no se demostró posible, por las mismas razones, hasta que no se abandonó el patrón oro”.[3]

La instauración y creación de banco centrales era algo nuevo para la época que carecía de experiencia y de conocimiento suficiente acerca del funcionamiento, por lo tanto esta nueva medida podría perdurar y crecer con el tiempo por mucho tiempo o simplemente ser la solución mediata a el tiempo de posguerra por el cual pasaba Europa, convirtiéndose en una solución de corta vida. Adicionalmente la instauración de un banco central advierte otro inconveniente estado – organizacional ya que no puede existir un banco central mayor que el propio estado y en esta medida las acciones que pueda adoptar el banco se `pueden ver limitadas a los movimientos políticos del momento.

2.3. LA DESIGUAL Y RELATIVA RECUPERACIÓN ECONOMICA.

A partir de 1924 se produce una tendencia al alza en le economía mundial, favorecida por la coyuntura política. Pero de hecho, puede afirmarse que únicamente los Estados Unidos tuvieron una clara recuperación, sustentada en la expansión del consumo de masas de dos sectores nuevos: los electrodomésticos y el automóvil y también en gra parte al New deal

El resto de países capitalistas, experimentó tan solo una relativa recuperación.

Al mismo tiempo aparecen, signos de desequilibrios económicos: por un lado, hay un estancamiento de sectores industriales tradicionales, como el ferrocarril, la siderurgia, el algodón y el carbón.

Por otro, la agricultura sufrió una crisis que se traducía en la acumulación de stocks (debido al aumento de la producción mundial al recuperarse la agricultura en los países destrozados por la guerra) y el descenso de los precios. Finalmente, hay que hablar de una disminución del comercio a causa de las medidas proteccionistas norteamericanas y europeas a partir de 1922.

3. REPERCUSION EN AMERICA LATINA

Claramente con la caída de la bolsa norteamericana los mercados latinoamericanos se vieron afectados. Con la caída de los precios de los productos primarios, los mercados latinoamericanos sufrieron y esta coyuntura provocó que entre 1929 y 1932, el valor de las exportaciones se redujera en un 50% en diez países latinoamericanos, como indica Bulmer-Thomas (2003:232). Y esto en consecuencia a que la economía latinoamericana se basa en el sector primario.

La desencadena actividad exportadora fue fomentada desde las mismas constituciones de cada uno de los países. Esta premeditación proveniente de los grupos que no sólo controlaban el comercio sino también las instituciones evidencia la forma en que la historia de las republicas latinoamericanas fue creada a partir del endeudamiento. Obviamente, esta escasa visión de tecnificar la agricultura y de invertir productivamente en nuevas industrias, o lo que es lo mismo, la falta de Optimización de Recursos Internos, provocó que en cuanto el mundo restringió su mercado a las exportaciones latinoamericanas, el modelo exportador de materias primas comenzó a sufrir las consecuencias debilitando a las clases sociales productivas. Aún así, los esfuerzos por especializarse en algunos rubros del sector primario fueron insuficientes.

A causa de las características de los países latinoamericanos como exportadores de materias primas e importadores de productos manufacturados, la posición de estos presento una débil capacidad negociadora en las plazas internacionales ya que su participación en la oferta mundial era mínima. Esta incapacidad negociadora se mostró con más fuerza en el período entreguerras a raíz en gran parte a que los países latinoamericanos nunca tuvieron un papel económico ni político importante en dicho conflicto. Obviamente, la crisis financiera internacional provocó que los países industrializados blindaran sus mercados de la competencia y de este modo se crearon bloques comerciales de carácter discriminatorio

A raíz de este cisma internacional fue que en 1930 en América Latina se comenzaron a ver algunos destellos de industrialización.

Con el cambio en la economía mundial, en las primeras décadas del siglo XX se comenzó a observar una apertura -aunque pequeña- política y económica en los países de la región.

Los países como Colombia, que casi no tenían desarrollo industrial y que dependían del mercado internacional para vender su producción agrícola y comprar productos industriales, fueron seriamente afectados por la gran depresión. Las exportaciones y las importaciones se redujeron notablemente debido a la escasez de dinero y de productos en el mercado internacional. La única alternativa posible era desarrollar las industrias para poder sustituir las importaciones que se hacían de los países desarrollados. Por tanto, como consecuencia de la gran depresión, Colombia, igual que otros países latinoamericanos vio la necesidad de impulsar el desarrollo de una industria propia.

La mayoría de la economías latinoamericanas presentaron una mejoría gracias a los modelos de sustitución de importaciones, pero esta mejoría no tuvo eco en aquellos países que aplicaron este modelo solamente como una medida temporal y no buscaron el fomento y el crecimiento de la industria interna y por lo tanto el aumento interno de la producción fue tan solo una parte del proceso y no el fin de unas medidas político – económicas.

Esto lo afirma el estudio realizado por la CEPAL y publicado en 1951 “Estudio económico de América Latina de 1949” que identifico dos estilos de desarrollo. Por un lado, estaba el enclave exportador desvinculado del conjunto de la economía y de la sociedad. En éste, el progreso técnico penetra sólo en el sector vinculado al mercado mundial, mientras la mayor parte de la actividad económica continúa operando con las técnicas y niveles de productividad tradicionales y por otra parte se encontraban los países en los cuales la actividad exportadora derrama su influencia en el conjunto de la economía y la sociedad proceso que fue llamado crecimiento hacia fuera. (Robinson Rojas. – America Latina y la Globalización)

4. CONCLUSIONES

* La gran depresión se debió en gran parte a la falta de regularización por parte de los estados del sistema financiero y lo evidencia la última crisis vivida en el modelo capitalista.

* El sistema de la globalización lleva un inmerso un efecto multiplicador en cuanto a materia de crisis se trata, ya que todos los países que adoptan el modelo capitalista dependen de los movimientos del mercado internacional y en gran medida de las naciones más fuertes, que son también, el foco de las grandes crisis.

* El bienestar que genera el intercambio de mercados se concentra únicamente en las naciones más aptas y desarrolladas; pero las consecuencias de las malas decisiones en los países industrializados es un tema que atañe al total de los participantes del mercado global.

* America latina tuvo que tomar medidas a priori, para enfrentar la crisis externa; por lo tanto su actual desarrollo se encuentra basado en medidas poco convenientes, ya que no se ajustaron a las necesidades individuales de cada país sino que fueron adoptadas de una manera masiva en la región.

* El sistema y las medidas económicas implantadas por las naciones Europeas y Estados Unidos en la época de la posguerra y como salida a la crisis vivida Ejemplo Bretton Woods, impulsan la acumulación de riqueza por parte de los sectores que hacen parte de las actividades propiciadas por el gobierno para salir de la crisis.

5. BIBLIOGRAFÍA

· De Keynes A Keynes. La crisis económica global en perspectiva histórica. Autor: Federico Novelo Urdaniva.

· America latina hoy ¿Y hasta cuando? Autor: Iván Ureta – Vaquero César Calvo.

· Crisis financieras. Autor: Alicia Girón González (2005)

· La Crisis Económica Mundial. (1929 – 1933) Traducido de Luis A. Vigilescalera. Autor: Dr. Paul Einzig.

CYBERGRAFIA

· http://www.portalplanetasedna.com.ar/crisis29.htm.

· http://www.monografias.com/trabajos38/crisis-del-veintinueve/crisis-del-veintinueve2.shtml.

· http://www.zonaeconomica.com/crisis-1929.

[1] De Keynes A Keynes. La crisis económica global en perspectiva histórica. Por Federico Novelo Urdaniva

[2] http://www.zonaeconomica.com/crisis-1929

[3] De Keynes A Keynes. La crisis económica global en perspectiva histórica. Por Federico Novelo Urdaniva


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