Sus comienzos, Edad Media  y su impacto en la filosofía

Al abordar este tema, pretendo hacer un pequeño análisis de la llegada del cristianismo, y de cómo, este nuevo movimiento, afecto la vida filosófica de la época. Tratando de vislumbrar, a mi parecer, cuales son los valores finales a los que arriba el cristianismo desde el punto de vista institucional.

El Cristianismo nace en Palestina, geográficamente ubicada entre Asia y África.

Los judíos eran un  pueblo monoteísta, unidos a Yahvé por una alianza, Antiguo “Testamento”, del cual surge su ley.  Su religión (fuertemente entrelazada con el derecho) era una religión dura, de un Dios omnipotente, cuyos designios eran inescrutables, aunque fuesen sangrientos, pues su principio básico era el del talión. Siendo un pueblo, muchas veces, victima de atropellos, creció en su seno la idea de la aparición de un Redentor. Este sería el Mesías, quien vendría a salvar a los judíos. Sin embargo, comienzan a provocar convulsión social aquellos profetas que anuncian su arribo.
A su llegada, Jesucristo declara que no viene a abolir la ley de los profetas, sino que su función será la de flexibilizar la ley Mosaica, la cual era dura e inflexible. Y plantea la división del mundo en dos, la vida Terrenal y la vida Celestial, diciendo: “Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”. Frase suscitada a raíz de las acusaciones hechas contra él de querer revelarse frente a el Cesar, proclamándose Rey de los Judíos (“INRI” iniciales grabadas en la Cruz, a modo de burla, “Jesús Nazareno rey de los Judíos), a lo que él argumenta: “Mi reino no es de este mundo”. A su vez propone amar a los enemigos, poner la otra mejilla, entregar los bienes que son requeridos, etc.

Así se plantea, en mi  opinión, el predominio del valor amor y humanidad, ejemplificados en la idea del perdón y  el amar incluso al enemigo.

Para ese entonces, el Imperio Romano estaba en su máximo esplendor, el Derecho Romano estaba prácticamente elaborado. Los Judíos tenían un “modus vivendi” aceptable. Los grandes filósofos griegos ya habían elaborado su doctrina. Pero para el Cristianismo primitivo estos fenómenos no tienen relevancia, lo que genera nuevamente gran convulsión social. En sus comienzos le interesa poco la reflexión Filosófica, y centra su interés en la ética.

Se suscitan tensiones entre la Filosofía y la Religión, el Derecho y la cultura, principalmente entre el Concilio de Nicea (donde se proclama a Jesucristo como Dios-Hijo, el Dios de los Judío deja de ser abstracto) y la muerte de Santo Tomas de Aquino en 1274. (v. Miguel Ángel Ciuro Caldani “Lecciones de Filosofía del Derecho Privado”).

Las tensiones también se hicieron presentes dentro de los primeros cristianos. Es así como se contraponen las figuras de San Pedro (c.10 a.J.C. 64 d.J.C), quien asigna a la religión una visión más judaizante, y San Pablo (m.c 67 d.J.C), quien sostuvo el carácter más cosmopolita del cristianismo, partiendo de la fe.

Con el desarrollo del Cristianismo, el mensaje dejado por el mesías, a mi parecer, comienza a distorsionarse, incluso en boca de los apóstoles que deben comenzar la gran obra de la Iglesia. Podemos citar nuevamente a San Pablo y San Pedro; él primero refiere: “Que todos se sometan a las autoridades que nos dirigen. Porque no hay autoridad que no venda de Dios…”, a su vez San Pedro (primer Papa) dice: “Por amor a Dios, someteos a toda autoridad humana”. (M.A.C.C “Lecciones Historia de la Filosofía del Derecho”).

Pues en mi humilde entender son dos frases que distan mucho de lo dicho por Jesús al dar al Cesar lo que es del Cesar, Y a Dios lo que es de Dios. Pues Jesús venia a preparar a los hombres para el mundo Celestial, dejando claro que su reino no es de este mundo, su reino no es Estatal. Es decir, que con la partida del mesías comienza a subvertirse el valor poder por sobre los valores amor y humanidad que contenía el mensaje inicial.

El valor poder, gran protagonista de la historia de la humanidad, es el que provoca generalmente las tensiones entre los hombres y sus intereses. Por tal razón los cristianos son victimas de persecuciones, al no querer rendir culto al emperador y este ver amenazada su autoridad por la creencia en alguien que no esta, ni es de este mundo.

El fin de las persecuciones contra los cristianos comenzó con un edicto del emperador Galerio (311) y con el “Edicto de Milán” promulgado en 313 por el emperador Constantino (c.270-337) y Licinio (c.260-324). Citando al Dr. M.A, Ciuro Caldani “El César y Jesús, el Estado y la Iglesia, se habían enfrentado y había triunfado Jesús y su Iglesia”.

Aun así se siguen provocando tensiones, ya que el helenismo no se extingue; es así como Flavio Claudio Juliano (c.331-363), emperador romano (361-363), sobrino de Constantito, intento restaurar la creencia en los dioses antiguos. Intento que luego de su muerte queda trunco.

Los primeros intentos de combinar la Filosofía con el pensamiento cristiano se dan con la Gnosis y la Patrística.

Los gnósticos intentan encuadrar el cristianismo dentro del Platonismo, creando seres para llenar el vacío entre la divinidad y el mundo sensible A ellos se opone la patrística.
Se considera a la Patrística desde su periodo de apogeo, que va desde el Concilio de Nicea hasta el siglo V.

El Dr. Ciuro Caldani, expone que “la patrística no es una filosofía sino un movimiento cultural importante para la historia de la filosofía. Que responde a la necesidad de dar una formulación intelectual a la nueva fe” (Lecciones de la Historia de la Filosofía del Derecho).

La figura más importante de este movimiento es San Agustín (354-430), quien pertenece temporalmente a la Edad Antigua, pero teóricamente a la Edad Media.

El inicio de la Edad Media viene acompañado de la continuación de la patrística.

San Agustín, recurrió al filósofo más crsitianizable: Platón

Así diferenció el mundo de lo perfecto, que es la ciudad de Dios y el mundo de lo imperfecto que es la cuidad terrena, humana, donde se encuentra el Derecho.  Creo que esta idea se acerca a los dichos de Jesús, siempre y cuando no se confundan en una sola institución la Iglesia y el Estado, de modo que la  Iglesia quede como la ciudad perfecta, salvando al hombre a través de sus sacramentos, como sucedería posteriormente, asumiendo la potestad de la vida y la muerte.

Los objetos que más estudiaba San Agustín son Dios, el alma y la felicidad eterna. La religiosidad parte de la fe. Subordina la Filosofía a la Religión, pues considera que la primera es útil si no se opone a la verdad revelada por la segunda. El verdadero filósofo ama a dios.

Luego de la caída del Imperio Romano de occidente, se produce un retroceso de la cultura. De la crisis cultural surgen instituciones monásticas. La filosofía se estudia como complemento de la Teología. 
Surge la Escolástica, llamada de tal manera porque se estudiaba en las “escuelas” en principios conventuales. Trataban de conciliar la fe y la razón y la autoridad y la razón.

También comienzan a establecerse las órdenes religiosas, como la de los franciscanos, fundada por San Francisco de Asís. Estos rechazan las riquezas materiales en reacción ante la nueva realidad que significaba el comienzo de una economía de tipo capitalista. Se inclinan desde el punto de vista filosófico por las enseñanzas de San Agustín y Platón.

Y la orden de los dominicos, fundada por Santo Domingo de Guzmán (1221-1170), que se origina con la tarea de combatir el error y la herejía, no solo en la palabra, también en la obra.
No hay que olvidar que son épocas de grandes tensiones sociales, en las que se persigue la herejía. En el año 1184, con el Concilio de Verona, se dio nacimiento a la inquisición medieval. El Concilio de Letrán, año 1215, acordó la designación de jueces pesquisidores (en Inglaterra, en contraposición, Juan sin tierra debe dar lugar a la Carta Magna) y el Concilio de Tolosa, en el año 1229, estableció los inquisidores de la Fe, para la lucha contra la herejía.

Son tiempos difíciles para una filosofía arriesgada, pues se corre peligro de terminar en la hoguera. La Iglesia parece haber olvidado el mensaje de amor de su fundador, sembrando el terror a través de la persecución y de la tortura, principalmente para preservar el poder que ha conseguido. Nuevamente el valor poder se hace presente, en mi humilde opinión, por encima del valor amor, humanidad e incluso el de santidad, que es el valor al que se pretende llegar en la Edad Media.

Con San Buenaventura perteneciente a la orden franciscana y Santo Tomas de Aquino de la orden dominicana se produce la síntesis de los dos pensamientos teológicos y filosóficos.
San Buenaventura concibe la región en una intima comunión del hombre con Dios, de fraternidad, que se manifiesta a quienes viven en la humildad y en el amor. Para él el filosofó no puede alcanzar la verdad en su plenitud sino apoyado por la luz de la fe. Hace prevalecer la fe y la voluntad por sobre la razón. Las opiniones de base aristototélicas le causaban aversión.

Para Santo Tomas de Aquino el ámbito entero de la filosofía proviene exclusivamente de la razón y, en cambio, la teología se basa en la revelación.

A su parecer la ley es una ordenación de la razón con vista al bien común promulgada por aquel que tiene el cuidado de la comunidad, la ley no procede da la voluntad sino de la razón. La ley eterna, fuente de la cual derivan las demás, es la razón de Dios.

Para él el poder radica  última y mediatamente en Dios, pero próxima e inmediatamente en la comunidad que lo confía a los gobernantes.
A mi entender, aunque revaloriza el Estado terrenal, todavía no lo puede escindir de Dios o de la Iglesia como institución y así se busca la manera de conciliar a ambos para coexistir, siendo la Iglesia fundamental para la existencia del estado.

De la misma manera se intenta encontrar la armonía entre la teología y la filosofía.
Para el Dr. M.A. Ciuro Caldani, esta es la mayor síntesis, en la Edad Media, de razón y fe, y de filosofía y teología.

Como se puede observar, en los primeros tiempos del cristianismo la Filosofía es dejada de lado. Con el transcurso del tiempo y en búsqueda de argumentos que sostengan el poder y protagonismo de la Iglesia, se debe volver a la filosofía. Lo cual no le resta merito. Como sucedió con Aristóteles, que dentro de su teoría encontraba fundamento a la esclavitud, y tal aceptación tenía relación con el contexto histórico que le tocaba vivir. Del mismo modo, para estos pensadores, el contexto histórico era el de surgimiento y desarrollo del cristianismo y de una Iglesia que se había convertido en eje central de la vida medieval.
Lo reprochable es como niegan la propia fundamentación del cristianismo, convirtiendo un mensaje de amor y flexibilización en una de las más espantosas persecuciones de la historia.
El valor primordial de la Edad Media es la santidad. Pero como exprese anteriormente, en mi opinión el valor poder, principalmente en la etapa de la inquisición, se subvierte al  valor santidad.
La mayoría de las teorías subordinan el Estado a la Iglesia, la filosofía a la teología.

BIBLIOGRAFIA:

MIGUEL ÁNGEL CIURO CALDANI;
Lecciones de la Historia de la Filosofía del Derecho.
MIGUEL ÁNGEL CIURO CALDANI;
Lecciones de Filosofía del Derecho Privado.

WARNER GOLDSCHMIDT;
La Teoría Trialista del Mundo Jurídico y sus Horizontes.